Ser otros, bordear ocasos, urdir penas

 

 

 

Por Mar Melcón

 (ser otros)

 

                                                                                                                         Lógicas Retorcidas

 

 

 sentía como si una de mis mitades se hubiera evaporado, y el vacío se redujera a reflejar lo que quedó. Ahí veo el embrión de una historia de fantasmas, ¿no? La vida y la muerte como mitades. Lo malo es que en mí todo se hace teórico, filosófico. Tan lleno estoy de lógicas retorcidas que cosas tan simples como la alegría o el goce de la vida se me hace imposible alcanzarlas sin un rodeo por las historias, por los fantasmas

 

C.A.

 

 

 

 

0.

Adópteme

Este libro terminará en una estantería, y realizará una labor fundamental para el de venir de la humanidad: guardará polvo. Granos y granitos, granos y gránulos de polvo posados sobre su lomo. Guardará el pasado, pero transformado en sustancia básica: polvo, la misma de la que el hombre viene y la misma a la que iremos a parar. Por eso este libro debe ser publicado, y comprado, porque quien no tenga en casa este libro para guardar el polvo que habita su vida, habrá perdido recuerdos, sus recuerdos. Y ningún otro libro puede ocupar su sitio, porque cualquier otro libro únicamente guardaría el polvo que a él le tocase guardar, y no el de libros ajenos.

La posibilidad de recordar lo que hicimos y lo que fuimos a través de distinguir el paso del tiempo sobre una obra (que seguramente ni recordaremos). La posibilidad de mirar cada mota y ver en ella un pasado, propio, distinto.

El tiempo hecho carne, y nosotros con una parte de él, pese a que pensásemos que el tiempo resulta insoportablemente intangible. Y todo gracias a este libro.

 

 

 

 

1.

Vengo huyendo. El sol, el polvo del desierto. La sed, el hambre, el cansancio. Ante mí solo hay un barranco. Escucho como se acerca. Solo tengo que saltar, caer en el océano que hay a mis pies y nadar hasta la primera isla, hasta cualquier continente. Me desnudo, quemo este viejo uniforme (“el de mis 35 campañas” lo llamó un poeta –le maté- en otra guerra) Embadurno mi cuerpo con la arena del desierto que acabo de cruzar y lloro, como un niño.

No saltaré. Nadie nunca saltó: hipócritas que escribieron lo contrario horas antes de que les dieran muerte. Hipócritas que justifican su miedo con su vida, y su vida con sus letras. Nunca hay que fiarse del que vive para contarlo. Nunca hay que fiarse de las historias, si no se olvidan es que alguien mama de sus pechos (de los pechos de este cadáver)

No saltaré. Yo tampoco. Tengo miedo.

Lloro como el niño que soy. Soy un cobarde

No saltaré. La vida me persigue, pero esta noche la daré muerte. Me entierro en una duna, el filo sonríe

Cuestión de vida o muerte, ella o yo, pero no saltaré

 

 

 

 

2.

Esta es una historia real, le pasó a un amigo de un amigo mío.

Entró, llamémoslo HeRos para ocultar su nombre, a una de esas casas de mala reputación que tanto abundan hoy en día y que tanto han subido los precios (todo hay que decirlo).

Se extraño de ver a Ofelia pero nada hizo, hasta que en otra esquina pudo divisar a Eurídice, Dulcinea y Julieta, las tres juntas, tonteando con quien parecía ser el mismísimo Don Juan

Lo primero que pensó fue ‘Maldito Cupido, puto borracho’ pero enseguida recordó que había sido Hamlet quien había traicionado a Ofelia (tras mucho pensarlo) con Eurídice, que Orfeo despechado había caído en el consuelo del platónico (mas bien socrático) amor de Romeo, que Julieta al descubrirlo perpetró su 23 intento de suicidio; y al final el viejo Don Quijote, al no querer reconocer el hijo de Dulcinea (más negro que el propio Otelo) vivía atendido en su jubilación por la púber Julieta.

Salió corriendo de allí, dolido, desconcertado ¡Qué deprisa pasan las cosas! Se preguntaba ¿qué ha sido del mundo? ¿Por qué La dama de las Camelias era ahora una total mojigata? ¿Por qué ahora Madame Bovary no sale del convento y Safo va por su tercer marido?

El mundo se iba al carajo. Se lo dijo su abuelo, estaba leyendo una novela de un francés, y le soltó la cita ‘la única forma de ser mujer y sobrevivir en este siglo es siendo una puta, pero para el hombre es peor, no te creas, para el hombre ni siendo más hijoputa que el mismo Michael’

‘¡Qué desgraciados!’ se dijo HeRos ‘así se vayan todos a la mierda, tienen lo que se merecen’.

Así que entrando en otro local se encontró a Alicia huyendo del país de las maravillas y a Lolita huyendo de Nabokov. Fue el dinero mejor invertido de su vida

Es una historia real, le pasó a un amigo de un amigo mío. Tuvo mala suerte, pobre HeRos (aunque su nombre era otro), la sífilis no perdona.

Es por eso que Clío está infecta de sífilis, pero eso es otra historia, que contaré otro día

 

Y la semana que viene:

                                  Una historia con incestos, sífilis, poesía

                                  Y mucha, mucha pasión

                                  No se la pierda

 

 

 

 

3.

monTREAL, NicARAGUA Y MURCIA… (lo de siempre)

           Volvía de la compra cuando me encontré con Iván. Me dijo que iba a la piscina, pero supongo que me mentía porque no tenía aspecto de ir a nadar, y no creo que hubiera quedado para ‘jugar al tenis’. Sentí cierta pena por él, el tiempo había pasado y sin embargo parecía que para él no hubiera pasado el suficiente tiempo, que necesitaba una temprana vejez que aun no le llegaba. Parecía como si hace tiempo que sólo deambulara esperando la llegada de sus últimos días.

Por la noche hablé con Luís sobre él, nos pareció demasiado solo, así que decidimos jugar a ser más jóvenes e invitarlo a cenar, preparando una especie de encuentro con una vieja amiga.

Todo parecía perfecto. Los chicos se marchaban ese mismo fin de semana de acampada, María aceptó venir, le dijimos que era una reunión de antiguos amigos; a quien costó convencer más fue a Iván. No le dijimos, por supuesto, que seríamos cuatro.

He de confesar que me sentía mucho más eufórica de lo que esperaba, y mucho más joven. Al final casi no recordaba la excusa de la cena. Luís se había olvidado por completo de los problemas del trabajo, María había llegado antes de lo previsto, y no tardamos en sentirnos mucho más cerca de lo que nunca estuvimos y en recordar momentos felices, mientras entre los tres terminábamos de prepararlo todo. Había cocinado uno de mis mejores platos, empezábamos a sentirnos mucho más libres de lo habitual. Hay ocasiones en que los recuerdos no te  hacen sentir viejos por tenerlos, sino con la juventud en que los viviste, sobre todo cuando se tiene la confirmación que da una buena compañía. Lo único un poco triste es que Luís pronto empezó a sentirse solo. Iván tardaba en llegar.

Pronto empezamos a impacientarnos. Conociendo a Iván podía haber cambiado de opinión por cualquier tontería, claro que podía ser que llegase una hora tarde, como antes, sin motivos: en el fondo siempre había sido un impresentable. Lo cierto es que la idea de la cena no tenía tanta intención de ayudar a Iván como de conseguir que Luís pudiese sentirse un poco más feliz y un poco menos preocupado al volver a ver a un viejo amigo. Además, inconscientemente, creo que yo sentía la necesidad de poder mostrar a María lo bien que me iba la vida, no tanto como artificio para poder engañarme mejor a mí misma, con el argumento de la mirada ajena, sino más bien como pequeña venganza por una cierta indiferencia hacia mí que, al menos antes, ella siempre mantuvo. Pero claro esto sólo puedo confesarlo en mi inconsciente y aquí, mi consciencia no podría soportar que algo no fuese perfecto, a excepción de esta tristeza controlada y controlable con la que me fustigo para poder sentirme más feliz, más completa y que en el fondo también forma parte de esa misma felicidad... porque sirve como contrapeso -contrapeso medido y perfectamente puesto en la balanza según la dosis necesaria- y que además sirve como arma para precisamente conseguirla. Claro que esto otro es algo que ni mi inconsciencia puede admitir, algo que jamás contaré porque es mentira, porque no es así, algo tan falso que no sé porque pierdo mi tiempo en desmentir.

Desde el encuentro en que seguramente me mintió y dijo que iba a la piscina sólo volvía ver a Iván dos veces más. La primera fue una visita por compromiso. Luís fue dos o tres veces a verle al hospital y en una de las ocasiones fui yo con él. Fue una visita fría, supongo que agradeció que no volviera.

           Esta mañana Luís me ha dicho que extrañamente había llamado Iván, que lo hacía para despedirse porque se marchaba de la ciudad, y que decía que era para siempre. Por la tarde le vi por segunda vez. Iba con una gran maleta. Es curioso ver como toda una vida puede caber en tan poco espacio, claro que tampoco creo que llevase nada importante, siempre fue un raro extraño. Nuestros ojos se cruzaron desde la distancia. Hemos hecho como que no nos veíamos. Yo me he cruzado de acera, él enseguida ha mirado a otro lado y ha parado un taxi.

 

 

 

 

4.

Isaz González quería ser un buen padre. Su novia estaba embrazada y el practicaba continuamente. Compró un montón de libros. Un día, estando solo en casa, trató de poner un biberón en su temperatura exacta. Hasta en secreto se compró una muñeca y probó a cambiarle los pañales. El miedo es imposible de superar, y está bien porque es imprescindible, pero al menos superó el pánico, y se dio cuenta que podía hacer esas cosas. Pero también se dio cuenta que lo que peor se le daba era contar cuentos

Lo cierto es que cada vez que salía de casa se llenaba los bolsillos de piedras.

Decía que así nunca iría demasiado deprisa. Tenía miedo de llegar al sitio indicado antes del momento preciso. No temía llegar tarde porque sabía que por muy tarde que llegase, el momento preciso esperaría por él, pero si llegaba pronto, el momento preciso no podría alcanzarlo en ninguno de los sitios por los que pasase.

Una vez llegó demasiado tarde y el momento adecuado no pudo seguir esperando por él, pero desde entonces llena sus bolsillos de mica, porque sabe que así, en el peor de los casos, no hará esperar en exceso al momento adecuado.

Ya nunca, nunca, nunca jamás ha vuelto a llegar tarde sin que el momento no esperase por él, al fin y al cabo ¿dónde se ha visto que la persona adecuada, con el bolsillo lleno de mica, llegue tarde al sitio adecuado y no espere por él el momento adecuado?

 

 

 

 

5.

dios tiene un plan

Billy C fue detenido la semana pasada en L.A. Un agente, paseando por la 32, vio por la ventana como Billy C se comportaba 'de manera indecente'. Estaba en un mal hotel con dos señoritas, y resultó que ninguna de ellas era su mujer.

En el momento del juicio la acusación, aconsejada -más bien al dictado- de uno de los insignes chicos de la colina que llaman Hollywood, enemigo acérrimo del malogrado Billy C., y sabiendo de lo importante de Billy C. en el panorama intelectual de la ciudad, decidió utilizar una acusación más retórica e intelectual que judicial: recurrió a que sus obras no se entendían.

Su defensa se basó en la lógica idea, de Herodoto y Píndaro entre otros cientos de miles, de que no se debe juzgar una cultura con las leyes de otra, o sea, que la gente como él podían ser una cultura en sí: la justicia debiera respetar sus costumbres.

Billy C. fue condenado a muerte. Como en este estado no está instaurada la pena de muerte, decidieron mandarle a otro en el que si estuviera instaurada, para no tener que meterse en demasiados líos burocráticos por tener que reinstaurarla en este estado.

Lo único interesante del caso, y por eso lo cuento, es que a Billy C. se le permitió elegir la forma en que podía morir, porque para algo ha de servir ser un intelectual en América, y él eligió la cicuta -y es que a Billy C. le gustaban mucho los grandes gestos, y esas cosas-.

Lo que le hizo inmortal, e hizo inmortal la historia, fue la canción que el n-ésimo imitador de Dylan le dedicó: 'dios tiene un plan', y que tanto sirvió para que toda una joven generación de revolucionarios -que terminaron por ser los dueños de las cadenas que ahora televisan la revolución- se sintieran comprometidos. Impresionante los versos finales de la canción 'dios tiene un plan/ un plan para ti/ un plan para mi/ dios tiene un plan/ un plan para los dos/ que enrollado es dios'

Después llegaron los setenta y la historia se repitió: esta vez el muerto era un chico de color, la canción era de funky y la acusación fue por tenencia de heroína.

La misma historia se repite en los ochenta y en los noventa, pero no viene al caso. Creo tener datos que demuestran que la misma historia sucedió en los cuarenta y los treinta, pero no están confirmados del todo.

'Cuando los Estados Unidos son únicamente un mero estado de animo' lo llamó alguien.

Pero lo gracioso (ja, ja, ja) lo realmente gracioso (ja, ja, ja) es que el ajusticiamiento de  Billy C. sucedió el mismo día en que un anónimo F. Fukuyama tenia su primera experiencia sexual (27- octubre- 1969) (ja, ja, ja)

 

 

 

 

6.

GHiMEl

Cuando aun juzgaban a Galileo -y no debería hablar de Galileo porque a estas alturas ya solo se ha quedado en el paradigma de santo, para aquello que han cambiado el amuleto de la religión por el de la ciencia- pidieron a uno de los inquisidores que mirase por el telescopio, quizás para ver las lunas de Marte, y el inquisidor dijo que no quería contemplar 'la obscenidad de la realidad contradiciendo la razón'.

La verdad, si hubiera, supongo que estaría en saber que cada razón construye sus realidades.

Dice Sócrates que 'un todo es algo que tiene principio, medio y fin. Un principio es aquello que en sí no es necesariamente precedido por otra cosa y que naturalmente tiene algo después. Un fin es aquello que naturalmente viene a continuación de otra cosa, como su consecuencia necesaria o habitual; un medio es aquello que por naturaleza está después de algo y que tiene algo después'

Pero no puede haber desenlace para la vida de un poeta -y tampoco debería hablar de poetas porque a estas alturas ya sólo son la excusa del que defiende la estupidez argumentando motivos de sentimentalidad sin querer saber que ambas cosas son lo mismo o que puede que hasta lo contrario: la sentimentalidad es quien argumenta sus diferentes estupideces-. Todo lo que no ha emprendido, todos los instantes alimentados con lo inaccesible, le dan su poder. ¿Experimenta el inconveniente de existir? Entonces su facultad de expresión se reafirma, su aliento se dilata.

Una biografía sólo es legítima si hace evidente la elasticidad de un destino, la suma de variantes que comporta. Pero el poeta sigue una línea de fatalidad, cuyo rigor nada flexibiliza. La vida les toca en suerte a los filisteos; y para suplir la que no han tenido se han inventado las biografías de los poetas... Pero también se inventaron cosas peores: el docu-drama, el número de página, el revelado rápido, tantas más.

Recordando la Comunidad de Kafka y pudiendo ver a cinco personas no queriendo a la sexta, siempre me pregunto, yo también, ¿cómo enseñar todo esto al sexto, puesto que largas explicaciones implicarían ya una aceptación en nuestro círculo?

Por eso si Aleph va antes que Beth y esta después de Ghimel, o si es Aleph la última, o la primera, y si Beth se aleja demasiado, o no, de lo que pudiera decir, o siquiera si Ghimel no dijera lo que dice, no importaría. Leer, escribir, no leer o no escribir: no hay principios ni fines. El mundo nos lo dibujan los sistemáticos, y de ahí nace la verdad; pero ¿y si la verdad estuviera en el lado de los que renuncian expresamente a ella? ¿y si explicar supusiera renunciar a la verdad porque la verdad no estuviera, ya no sólo en la felicidad del desconocimiento, sino tampoco en las creencias primigenias del animal, en la sabiduría intáctil que se sostiene en el desconocer, en el tercer paso pisando sobre la huella del primero?

Todo se reduce a que 'somos cinco, y no queremos ser seis' porque entonces ya no seríamos lo que somos -cinco-. Y dejar de serlo es arriesgarse a no empezar a ser ninguna otra cosa después -ni siquiera seis-.

Acepción filistea cuando se cree en el movimiento, pero se supone perpetuo el uno -y sus circunstancias-. Tristeza la de ver como los sistemas dominan la mirada global, y cada paso reniega del anterior para sentirse superior al mito.

Hay polígonos que no cierran, porque cerrando se convertirían en círculos: y sólo en el polígono está la imperfección que define esa extraña deformidad de la materia que llamamos vida.

           Nada. Llamándola como queramos.

           Así que no insistas más, no, no te voy a dar el dinero que te debo por la biografía esa que escribiste.

           Y no, somos cinco en la editorial y no queremos ser seis.

 

 

 

 

7.

soy el rey de este camino

Nací en el invierno de 1245 y nevaba. No hay nada más que debas saber al respecto, salvo lo que me dispongo a contar.

Soy el dueño, rey y señor de este camino desde que en el verano de 1268, tras la muerte de mi madre, decidí ser el rey de mi casa, mis tierras y este camino.

Pocas lunas después unos hombres del rey vinieron a pedirme cuentas de lo que la gente ya rumoreaba, los maté.

Dos días después, más hombres del rey trataron de encarcelarme, también los maté y como venganza por la cosecha perdida maté al rey y saqueé su castillo, sólo dejé con vida a las mujeres y los niños.

Al llegar el otoño con él llegó el nuevo rey y conociendo el castigo que yo solo infringí a su hermano, decidió mandar a su propio ejército para apresarme y torturarme en lo más oscuro de sus calabozos.

Antes de tres días acabé con todo el ejército, no fue difícil, pues antes de la segunda luna la mitad de los hombres huyeron a sus hogares.

Como venganza tuve al nuevo rey una semana en el torreón más alto de su castillo, colgado de sus propios intestinos.

Los nuevos reyes, desde entonces, me temían y temen hasta el punto de sólo intentar matarme con mujeres de alcoba o con venenos en las comidas servidas en las fiestas a las que decidía acudir. Fiestas en su mayor parte llenas de reyes y nobles de otros países, y hasta del otro lado del mar.

Ahora reposo sobre mi cama, estoy a punto de morir y quiero desvelar mi secreto.

Nunca maté a nadie con espadas o cualquier otra arma. Nunca maté a nadie, ni siquiera con mis propias manos, y es esto lo que realmente fraguó mi leyenda.

Únicamente convencía a la gente para que acometiesen el inesperado acto del suicidio. Poco a poco me acercaba a ellos, hablando trataba de acercarme lo suficiente como para estar seguro de que podían escuchar con claridad lo que me disponía a decir, y con elegidas palabras les contaba el motivo por el que debían suicidarse. Siempre era el mismo motivo y nadie que lo escuchase vivió para desvelarlo.

Te diría cuales eran las palabras que tan hondo calaban, como para producir suicidios colectivos o muertes hasta crueles, pero no quiero que te suicides sin estar seguro de querer conocerlas, sin que descubras que tus ansias de conocimientos son superiores a tus ansias de seguir con vida.

Piénsalo. Adjunto un mapa de dónde poder encontrar esas palabras. Reflexiona creyendo mis palabras: no trates de creerte superior a lo que eres.

Estoy a punto de morir, pues por primera vez en mi vida soy consciente del significado de esas palabras.

No creas que serás capaz de conocer las palabras y seguir con vida, pues sólo yo lo he conseguido y por un único motivo.

¿Cuál es ese motivo que me hace distinto, diferente y poseedor de tal poder? Yo nací del vientre de una mujer virgen, fecundada por polen de crisantemos (mientras madre retozaba en un jardín que soñó hasta el punto de hacerlo real) en el amanecer de un día en que los rayos del sol helaban y la tierra giraba tan de prisa como para crear un día de sólo 7 segundos; un día que nadie advirtió y un polen que nunca nadie inventó hasta hacerlo de nuevo real.

¿Qué como conozco las palabras exactas?... yo no soy como tú y el estudio durante toda mi infancia de lo humano y lo divino, las ciencias y las magias, las letras y las palabras, no se redujo a escritos de abadías o a leyendas de haraposos.

Nada más que contarte, junto a mi cama encontrarás el mapa.

 

 

 

 

Creative Commons License

 <  1  2  3  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  14  15  >